Leyendo otros testimonios me he encontrado con una frase que describe perfectamente a Jess: «Hablar con él, ya es yoga».
Su calma, paciencia y profesionalidad dotan a sus clases del ambiente perfecto para la práctica de yoga. Con él me inicie en este mundo y gracias a él supe que de una forma u otra nunca querría dejarlo. Tiene un talento único para enseñar y transmitir y eso se nota en cada una de sus clases. Amable, humilde, atento y cuidadoso… además de ser un gran profesor, es una magnífica persona.
